En este proyecto se realizó la homologación de un Nissan 350Z equipado con una completa preparación de suspensión. La reforma incluyó la sustitución de las barras estabilizadoras, la instalación de brazos de suspensión delanteros y traseros regulables para caída, convergencia y avance, así como la modificación de la suspensión trasera mediante un conjunto de muelles regulables.
Tras la elaboración del proyecto técnico, la documentación necesaria y la tramitación de la reforma, el vehículo obtuvo una ITV favorable, quedando completamente legalizado para circular.