En este proyecto se llevó a cabo la homologación de un Chevrolet Corvette equipado con una suspensión roscada regulable y un alerón trasero de estilo GT, dos modificaciones que mejoran tanto la estética como el comportamiento dinámico del vehículo.
Tras la elaboración del proyecto técnico y la tramitación de toda la documentación requerida, el vehículo obtuvo una ITV favorable, quedando completamente legalizado para circular con estas reformas. Una preparación que mantiene el carácter deportivo del Corvette cumpliendo con la normativa vigente.